El mercado se prepara para un boom de divisas del agro: cómo impactará en los bonos
El mercado financiero comienza a posicionarse ante la llegada de un fuerte ingreso de dólares del sector agroexportador, en lo que podría convertirse en uno de los principales drivers para la renta fija argentina en 2026.
Se espera que la campaña agrícola actual alcance niveles récord, con una producción cercana a 150 millones de toneladas, lo que implicaría un crecimiento de alrededor del 13% respecto al ciclo anterior. Esto se traduciría en un ingreso de divisas estimado entre u$s 30.000 y u$s 36.000 millones.
Más dólares, más reservas y menor riesgo país
La llegada de estos dólares representa una señal positiva para la macroeconomía. El Banco Central podría continuar con la acumulación de reservas, fortaleciendo su posición y reduciendo los riesgos de incumplimiento de deuda.
En ese sentido, el mercado interpreta que más reservas implican menor riesgo país, lo que tiende a bajar las tasas de los bonos y, por consecuencia, impulsar sus precios.
Sin embargo, los analistas advierten que este no es el único factor en juego. El perfil de vencimientos de deuda y el contexto internacional —particularmente la volatilidad global— también influyen sobre la dinámica de la renta fija argentina.
El frente externo y los condicionantes
A pesar del escenario positivo por el lado del agro, el contexto internacional sigue generando presión sobre los bonos. La suba de tasas en Estados Unidos y los conflictos geopolíticos afectan el apetito por riesgo global, impactando en los activos emergentes, incluida Argentina.
Esto explica por qué, incluso con compras sostenidas de dólares por parte del BCRA, los bonos mostraron volatilidad en las últimas semanas.
Reservas negativas y desafíos por delante
Desde una visión más estructural, Fernando Camusso, economista y director de Rafaela Capital, señaló que las reservas netas todavía se encuentran en terreno negativo por unos u$s 3.000 millones, un nivel que aún resulta complejo de revertir.
Además, destacó que el país enfrenta vencimientos relevantes: cerca de u$s 13.800 millones en lo que resta del año y u$s 26.000 millones en 2027. En este contexto, la acumulación de reservas será clave para sostener la confianza del mercado.
Según su visión, las compras de dólares impulsadas por la liquidación del agro deberían impactar positivamente en los bonos, al mejorar la capacidad de pago.
Una campaña que puede marcar un punto de inflexión
Camusso estimó que la liquidación del agro podría ubicarse entre 150 y 160 millones de toneladas, superando en volumen a la campaña anterior en casi un 15%.
En términos de divisas, proyecta un ingreso cercano a u$s 35.000 millones, aunque algunos escenarios más optimistas lo ubican en torno a los u$s 42.000 millones.
Bajo este escenario, y considerando que el BCRA ya acumula más de u$s 3.700 millones en compras en lo que va del año, el economista considera posible que el Gobierno alcance la meta de u$s 10.000 millones de reservas en 2026.
El impacto en los bonos
El mercado observa esta dinámica con optimismo, ya que el ingreso de dólares del agro refuerza la capacidad de pago del país y reduce la percepción de riesgo.
Sin embargo, los analistas coinciden en que esto es una condición necesaria pero no suficiente: para una compresión sostenida del riesgo país, también será clave mejorar el perfil de deuda y reducir la incertidumbre global.
En síntesis, el boom de divisas del agro aparece como un factor central para la estabilidad cambiaria y la valorización de los bonos, aunque su impacto final dependerá de la evolución del contexto internacional y de la estrategia financiera del Gobierno.
